Opinión sobre el NaNoWriMo

 


Ya estamos en noviembre y, como estoy segura de que muchísimos de vosotros sabréis, el undécimo mes del año es tiempo de NaNoWriMo. ¿Cómo olvidarlo si durante la segunda mitad de octubre empiezan las charlas en el canal oficial del concurso y los cursos para ayudarnos a superar este reto?

Para los que no sepáis de qué estoy hablando, el NaNoWriMo es un concurso (aunque yo creo que es más bien un reto) que consiste en escribir 50.000 palabras en un mes. Su nombre procede de National November Writing Month (algo así como Noviembre Mes Nacional de la Escritura).

Para participar hay que registrarse en su página web; después de hacer esto el escritor tiene acceso a un panel en el que puede actualizar el número de palabras que ha escrito. El autor no puede empezar a escribir hasta noviembre (aunque antes puede crear la trama de la novela y también buscar información).

En el caso de escribir las 50.000 palabras en un mes, el premio es un diploma en pdf que certifica que el escritor ha logrado superar el reto. No existe ningún premio en metálico, tan solo ese diploma y un banner que acredita al participante como ganador del NaNoWriMo.

En mi opinión. se ha creado un aura de leyenda en torno a este concurso (cursos especiales, tips para superarlo, una semana especial para prepararlo, vídeos motivadores…) que hace que parezca más difícil de lo que es en realidad. No digo que sea complicado, pero creo que el secreto para superarlo es una cuestión de disciplina y prioridades.

Yo soy escritora de brújula (aunque para el NaNoWriMo de este noviembre sí he elaborado la trama y las fichas de los personajes) y he superado el NaNoWriMo del año pasado y el Camp NaNoWriMo de este verano y, aunque es complicado, creo que puede llegarse a la meta sin demasiados problemas.

El secreto, al menos en mi caso, es en tener algo de disciplina y dedicarle una o dos horas al día y aprovechar para escribir más los fines de semana. Por ejemplo, escribir durante la media hora o la hora de viaje al trabajo si utilizamos transporte público, sacrificarse durante ese mes y levantarse una hora antes o dedicarle el tiempo que normalmente empleamos en ver nuestra serie preferida.

Lo más complicado son esos momentos en los que nos sentimos sin fuerzas para escribir, cuando la barra que indica el número de palabras que hemos escrito está muy por debajo del número de palabras que ya deberíamos haber escrito para superar el reto. En estos casos creo que lo mejor es mantener la calma y aprovechar el tiempo libre para volver a ponernos al día.

Y si por algún motivo no podemos recuperar las palabras que nos faltan para finalizar con éxito el concurso tampoco hay que desesperarse, es solo un juego que si ganamos nos va a dar una novela corta casi completa. En el caso de que no lo consigamos tampoco nos dejará con las manos vacías, pues tendremos las fichas creadas, la trama ya hecha y, en el peor de los casos, un boceto que podremos utilizar en esas épocas en las que, por el motivo que sea, las musas deciden abandonarnos.


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